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Hace años que soy una bruja, me río para que no se den cuenta.
En esta foto, le guiño el ojo a un fantasma socio mío que andaba cerca. Nací en Navarro, Argentina, una tarde en que la gente estaba muy ocupada en una fiesta. A la hora del té, en lugar de tomarlo, tuvieron que ir a conocerme…y se asustaron.
¡Era una brujita perfecta! Después crecí, aprendí a leer y muchas otras cosas.
Devorar libros me gustó tanto, que visto siempre de telarañas. Es que ando por los rincones, leyendo sin parar. Las arañas, precisamente, me avisan cuando es hora de cocinar o de encender las luces, por ejemplo.
Me gustan los helados, los cuentos, los chocolates y los chicos. También los ravioles, el mate y la poesía. Cuando estoy aburrida, salgo a volar en escoba con mis libros y visito las escuelas. Lo hago para que los chicos, a la noche, sueñen con horribles, horrendas y horrorosas historias de horror.
Llevo esqueletos, sustos y tormentas en mi cartera, también gatos negros y lechuzas.
Desde que soy abuela, escribo mucho más que antes. Mis brujinietos necesitan pócimas y hechizos para sus chiquibrujerías. Esos conjuros están en mis libros. Han sido editados por el Banco Central de la República Argentina, Ediciones Infantil.com, el Grupo Clasa y Ediciones Uranito y algunas otras editoriales como Letra Impresa, Ediba, Estrada, Amigos de papel (Pronto se verá qué he cocinado allí).
También están mis engendros en diarios y revistas de varios países. ¡Y hasta tengo obras teatrales representadas por brujitos de muchos lugares...!
A todos mis libros, los guardo en armario. Él da chillidos de terror al abrirlo, pero es porque le gusta, nada más… También escribo para sitios web.
¡Me encanta asustar por computadora! Ya sabés, soy tu bruja amiga. Bien de confianza.
Un abrazo con alas de murciélago y besos con gusto a monstruo. Alibruji 35
Soy casi eterna, sobreviví a mi infancia... María Alicia Esain Es escritora de literatura infantil, escribe cuentos y poesías llenas de magia brujil.

© María Alicia Esain

ALIBRÚJILAS


http://alibruji.blogspot.com.ar/


Ilustración de Pilar Ribas


CONTAR AZUL


Me gusta mucho ser Abuela Cuenta Cuentos,
repartir mil historias por encuentro,
pasarles el plumero,
ponerles un sombrero,
guardarme el pago en besos al momento.

Abrigo monstruos debajo de la cama
y ratones que usan gorro de lana
y flores voladoras
con alas color mora
y loros enfermeros que dicen "sana", "sana".

Todos se duermen en mi bolsa viajera
que se pintó de azul de tan cuentera.
Cuando ellos se despiertan,
la bolsa queda abierta…
¡Se vacía por ser tan paseandera!

De ese modo, la magia sale andando
cual mariposas que se mueven bailando.
El sol alumbra y brilla,
construye maravillas,
y si hay lluvia, por dentro va cantando…


MARÍA ALICIA ESAIN©


ALIBRUJI DE INVIERNO


Alibruji paseandera quiso
viajar hasta el mar
y meterse entre las olas
para aprender a nadar.

Como es vieja y distraída
se olvidó de que era invierno
y se tuvo que abrigar…
¡Con las hojas de un cuaderno!

Recordó que había brujitos
que la estaban esperando
y se volvió con su escoba
más ligero que volando.

Aquí estaban los ratones
que querían comer cuentos
y les trajo en su valija
duendes, barcos… ¡Mil inventos!



©María Alicia Esain





PREMIOS



Biblioteca P. Madre Teresa de Virrey del Pino




Premio a la Literatura Infantil y Juvenil




He sido muchas cosas en mi vida,
(siempre marchando por el camino recto),
mas tuve que llegar a los sesenta...
¡Para ser una bruja de amplio espectro!
Lo terrible del caso, yo aseguro,
es conservar la escoba adolescente...
Embrujarme con pócimas de España
y sentirme así, ¡resplandenciente!
Quizás alguno me pregunte la causa,
eso se debe a mi bruja colega
que se llevó hechizos en su bolso
y por León anduvo de poemas…



© María Alicia Esain - Alibruji - 17/05/11








Premio Nacional
Madre Teresa de Calcuta 2012




Madre hay una sola, por suerte....
14 de octubre de 2011 a la(s) 19:33
GENES

-¡Vasca tenías que ser! -dijo mi vecina, entre carcajadas. -Sólo a un vasco se le puede ocurrir esa solución-opinó al escuchar mi historia:

Año de vacas flacas. Día del Niño, cuatro hijos. Para las mujeres-las mayores- un juego de ingenio. Dos jarros plásticos con sorbete y forma de bota texana, para los varones. Al poco tiempo, uno de esos recipientes perdió su asa por efectos del uso y su escasa calidad… Peleas, gritos. Merienda y desayuno hechos infierno. La tijera de podar cortó en seco el asa restante. Fin del problema. Fue justicia.







"Disparates

de una bruja"


Cuento» Una Ogresa más dos Brujas

Esa mañana Cris Marlene, la Bruja Marítima, se levantó temprano. Con su escoba barrió la playa y limpió y lustró a los Lobos Marinos de Piedra que querían lucir como nuevos. Luego se preparó el mate- un mate bien amargo-el único que toman las brujas. ¡Al fin tenía todo en orden! Cuando llegasen los visitantes, sus perritas Rumba y Salsa los recibirían y les mostrarían lo hermosa que estaba la ciudad…

Varias ollas repletas de conjuros, brebajes y menjunjes de todos los colores hervían en su cocina de bruja, listos para ser consumidos por los visitantes. Había en forma de rabas, cornalitos fritos y hasta café…

Al año siguiente sus efectos se harían sentir en cada uno y todos sentirían el impulso de volver allí donde el agua de mar está siempre enojada y fría y sin embargo, atrae con su voz de sirena… Las gaviotas y las lanchas de los pescadores, el millón de luces por las noches, un conjunto de ensueños atrapantes se desplegaría en ese verano y en todos los veranos. …¡Tenía trabajo para rato!

Mientras se sentaba con la bandeja del mate y los bizcochos de murciélagos recién horneados y bien abizcochados, escuchó que entraba el primer viajero. Era el Ogrito Pedro, el hijo de su amiga Teté, la Ogresa del Bosque de Temperley… Le llamaron la atención su rostro preocupado y sus ojos tristes, así que le preguntó:

-¿Qué le pasa a la Ogresa?-Como era bruja, ya sabía por dónde empezar.

-¡No sabemos! ¡Se metió en un pozo abrazada a sus libros viejos y no quiere salir! Ni siquiera cuando le prometimos libros nuevos o cuando mi papá, el Gran Ogro Cantante le entonó su canción de amor preferida “Comeremos nenes”.

-Está pasada de moda- dijo la Bruja Cris Marlene - las Ogresas ya no comen niños- Debería haber probado con una más actual, como “Mi monstruo Bombón” o “Arañita encantadora”…

-¡Por favor, Bruja Marítima, debes ayudarnos! ¡Estamos desesperados! Hasta mi hermana, la Ogresita Lucía, ha dejado de salir con sus amigas…

-Sola no podré.- respondió Cris Marlene - Vamos hasta la sierra a ver a los caranchos mensajeros, debo pedir ayuda.

Y así salieron los dos para el lado de la sierra, subidos a la escoba de la Bruja Marítima y con las perritas Rumba y Salsa ladrando por detrás y cabalgando un plumero.

Llegaron al rato y buscaron entre los postes del alambrado a los dos caranchos amigos de la bruja. Estaban juntos, cada uno en un poste, muy derechitos y anunciando lluvia para esa noche…

-¡Caranchos, los necesito!- gritó la Bruja mientras el Ogrito Pedro se bajaba apurado y ella apoyaba la escoba en un sauce.

-¡Siempre listos!-contestaron los caranchos que ya tenían ganas de ir a anunciar tormentas a otro lado- ¿Dónde vamos? ¿Qué llevamos? ¿A quién vemos?-siguieron a coro, muy acaranchados.

-Hasta la laguna, ésa que parece un charco, allá por la pampa chata, doblando a la derecha. Avísenle a la Bruja Campestre que venga, que la necesito, que traiga su bolso rojo, sus tres mil sombreros y todos sus rulos puestos.

-¡¡Allá vamos!!- salieron volando y gritando los caranchos, metiéndose en una nube de tormenta que viajaba desde el mar hacia el lado donde vivía la Bruja Campestre.

A los dos o tres días apareció Alibruji en su gran escoba reforzada y un escobillón. Necesitaba viajar en vehículos resistentes, porque venía de lejos y estaba un poco gordita. Además, traía muchísimo equipaje: una licuadora para conjuros, su libro de recetas locas, un microondas especial donde cocinarlas rápidamente y su bolso rojo, sus tres mil sombreros y sus rulos puestos.

-¡Por fin llegaste!-le dijo la Bruja Marítima mientras le cebaba un mate bien amargo-el único que toman las brujas-Estamos desesperados…

-¿Quiénes?- preguntó Alibruji, que con sus nuevos lentes de sol no veía ni el enorme lunar de su nariz.

-¡Nosotros, los Ogros!- respondió Pedro con cara de ogro desmadrado- Mi mamá, la Ogresa del Bosque de Temperley, se metió en un pozo con todos sus libros viejos y no quiere salir… ¡Ni prometiéndole libros nuevos lo hace!

-¡Ni siquiera cuando su Ogro le canta canciones de amor!-interrumpió la Bruja Cris Marlene.

-Y hasta la Ogresita Lucía, su hija, ha perdido las ganas de salir a pasear con sus amigas- ladró Salsa.

-¿Tendremos que pedirle consejo a Mr. American Painter, el amigo de Cris Marlene que habla inglés?-preguntó Rumba.

-¡Ni locos!- dijo Cris Marlene, ése lo único que sabe es confundir los colores cuando pinta. La última vez pintó vacas azules… ¡De ogros en pozos no sabe nada!

Entonces Alibruji se puso a buscar en su libro de recetas locas:-A ver, a ver, acá tenemos:

Cómo conseguir novios brujos….página 1- No es momento ahora, aunque no estaría mal- Dame ese cuerito de víbora que tenés en el bolsillo, Cris Marlene y lo uso de señalador.

Cómo fabricar espantasuegras….página 3- No, tampoco. ¡Acá está!

Cómo sacar Ogresas del pozo….página 12.345- Vení, Cris Marlene, vamos a tu cocina a trabajar.

Y se fueron las dos muy apuradas y ensombreradas mientras Rumba y Salsa leían a Pedro, el Ogrito, un cuento para reírse.

Ya en la cocina de Cris Marlene sacaron calderos, hierbas mágicas, patas de ratas, dos guitarras de una sola cuerda y un celular. Con este último llamaron a las gaviotas del puerto y les pidieron que viajaran al Mar Caribe, a llamar a unos brujos amigos de por allá: Damarys, Olimpia, Georgina, Armando, Hugo, Madelca, Gloria I… del frío vendría Gloria II y de Chile, con una botellita de vino llegaría Carolina, La Bruja Bailarina, de España llegarían Zandra y Pilar, de Argentina unos cuantos brujos de Córdoba, muy apeperinados y algunas brujitas jóvenes, bonitas y tangueras acompañadas por Rosa y Débora, que venían del Uruguay al compás del candombe con sus tamboriles bajo el brazo.…desde Israel, con escala en la Avenida Rivadavia de Buenos Aires, llegó Perla, la "abuelita lectora". Venía cargada con cuentos llenos de ilustraciones magníficas.

Salieron las gaviotas, muy agaviotadas, por los cuatro rumbos a buscar a los otros brujos… ¡Se haría el GRAN CONGRESO BRUJERIL y juntos hallarían la solución para sacar a la Ogresa Teté del Bosque de Temperley del pozo!

Después de varias jornadas de viaje llegaron y en una noche de luna llena se inició el aquelarre, allá por el Faro.

¡Tomaron todos los brebajes preparados por las dos brujas anfitrionas! Sonaron chacareras, sabido es que es uno de los ritmos embrujados de por acá, donde el encuentro de brujos se llama salamanca en Santiago del Estero… Bailaron y zapatearon hasta que cantaron los primeros gallos y los parches de bombos, marimbas, tambores y tamboriles quedaron totalmente agotados… Tanto como Rumba y Salsa que esa mañana no pudieron servirle a Mr. American Painter su desayuno de huevos de dragón revueltos…

Alrededor del mediodía los brujos y brujas estaban recuperados y listos para dirigirse hasta el pozo donde se hallaba Teté, abrazada a sus libros viejos y contemplada desde el borde por su familia, totalmente afamiliada y desconsolada. También iban las dos perritas diabólicas, como Cris Marlene las llamaba cuando se portaban mal.

Allá fueron entonces, con escobas y escobillones, bombos, marimbas, tambores y tamboriles, conjuros, brebajes y hechizos, más el bolso rojo, los tres mil sombreros y los rulos puestos de Alibruji. Juntos, apurados y embrujados.

Se asomaron al pozo todos ellos, más el Ogro Cantante y los Ogritos, mientras Rumba y Salsa ladraban diabólicamente. Abajo estaba Teté, en lo más profundo, abrazada a sus libros viejos y sin querer salir.

Comenzó la música…Cris Marlene y Alibruji armaron una payada que decía más o menos así:

-¡Arriba querida Ogresa,
salite pronto del pozo
que al borde esperan tu mozo
y tus ogritos, Teresa!
Mirá que la farra empieza
y vos sos una belleza
que a ella no puede faltar,
¡Vamos juntos a cantar:
brujos y brujas sin par
han llegado desde lejos
sólo por ver el reflejo
de tus ojos al brillar!-


Entonó Cris Marlene al son de su guitarra de una sola cuerda.

-¡Acá estamos tus amigos,
escuchá lo que te pido:
¡Salí del pozo, Teresa,
vos sos una linda Ogresa,
ponete a usar la cabeza!
De este bosque sos la reina.
Si la vida te despeina
con su viento sin remedio,
echá la tristeza al medio
y venite ya a cantar
que es hora de festejar
y ése sí es asunto serio!


- Siguió la Bruja Campestre, más desentonada que nunca jamás.

Finalmente los demás arrancaron con su música; chacareras, candombes y mil sonidos del Caribe inundaron el lugar. El Ogro Cantante fue el vocalista y los Ogritos Pedro y Lucía más las perras diabólicas Rumba y Salsa hicieron los coros. Todos muy afinados y entusiasmados. Teté, al escucharlos, sintió unas irrefrenables ganas de bailar… ¡De un salto, como buena Ogresa, salió del pozo y se prendió del baile! ¡Rápidamente se dio cuenta de que ése era el Pozo de la Tristeza, donde no hay que quedarse demasiado…! Por suerte, La Ogresa del Bosque recuperó su alegría. Su familia y sus amigos, más las perras diabólicas Rumba y Salsa, los caranchos y las gaviotas se quedaron tranquilos… Ellos, no los Lobos Marinos de Piedra, que por ser tan pesados se habían perdido la celebración. ¡Menos mal que se le ocurrió a Teté seguir la fiesta en la playa y allá siguió la farra hasta que el sol, subiendo por el lado del mar, los mandó a dormir!


Y COLORÍN COLORADO
ESTE CUENTO HA TERMINADO


María Alicia Esain – Alibruji
(Directora Creativa at Brujerías animadas)


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Ilustración para bibliopeque: Daniel Caminos,
Dean Funes, Pcia. de Córdoba, Argentina

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Ésta galería de fotos es un regalo de Hogar Crecer
Y los dibujos, un regalo de Daniel Caminos


Todo lo demás es un regalo de Alibruji y Bibliopeque

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