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Tú puedes decir que soy un soñador, Pero no soy el único, Espero que algún día te nos unas, Y el mundo vivirá como uno solo.
John Lennon - Imagine

ESE LOCO
BERRETÍN


Pasión y refugio. Desde siempre, esos dos términos definieron para mí cualquier acto de lectura. Abrasada por el fuego lector transcurrió mi vida personal y profesional. A tal punto, que traté de hacer de esa placentera actividad, un mal endémico que fuera más allá de mí y contagiase a mis hijos, a mis alumnos, a los chicos y jóvenes en general.

En mi labor docente busqué textos con misterios, humor, curiosidades, para enfocar la tarea diaria. Cada uno de ellos llevaba después la propuesta de seguir el juego y de crear. A la vuelta de la vida, creo haber producido muchos buenos momentos, bastantes lectores y algunos contagios irremediables…

Concluida mi vida laboral, imaginé nuevos proyectos y reviví los guardados en el fondo del baúl de los sueños…

A poco andar, una amiga me invitó a charlar sobre mi experiencia como incentivadora de la lectura. Quería que contase qué había hecho como bibliotecaria, porqué los cuentos eran para mí el imán encantado, qué autores me habían conmovido. Surgió luego la invitación para realizar encuentros de narración y lectura con alumnos de varios establecimientos. Marché a las escuelas con mi bagaje de cuentos, poemas, juegos. Un loco bolso rojo fue parte del equipaje. Va lleno de sombreros y objetos comunes a los que les adjudiqué nombres disparatados. Eran y son mis muletillas de presentación. Con ellos, ayudo a crear un clima expectante en el que las historias encuentren su marco de silencio atento.

Afortunadamente, las Maratones de Lectura apropiadamente encaradas, proyectos como los de las Bibliotecas ambulantes o las Ferias del Libro, han hecho que la pasión por promover la lectura tenga ocasión de florecer. Para quienes deseen encarar dicha actividad, existe el grupo de Abuelas Cuentacuentos de la Fundación Mempo Giardinelli. Es un programa muy bien organizado y ampliamente reconocido. Tiene réplicas en varios países, también. Surgen cada vez más, oportunidades de mostrar que el de los libros, es un mundo de magia, fantasía y sobre todo, imaginación y creatividad. No he notado diferencias en los ámbitos privados o públicos, sí en los docentes, más allá del lugar de su trabajo. En algunos, el interés por hacer de la lectura un placer.
En otros, sólo el tener una hora menos de trabajo. Para los primeros, estoy siempre lista.

Inicio cada encuentro con una presentación poética. Puede ser un texto mío o de algún autor que me guste. También leo poemas entre cuento y cuento, tratando de rescatar la poesía popular tradicional (algo olvidada y siempre valiosa). Generalmente concluyo con una canción. Resulta divertido cambiarle la letra a alguna o entonar unas estrofas de fácil entonación que siempre tengo listas. Mis autores preferidos son Graciela Repún, Ricardo Mariño, Luis Pescetti, Silvia Schujer, Horacio Quiroga, Saki, Wimpi, Juceca, etc., etc, etc. Biblioteca Imaginaria, 7 Calderos Mágicos, El Mangrullo, Guía de Letras, Biblioteca Digital Ciudad Seva, son algunos de mis sitios amigos. En la actualidad, Internet ha aumentado las posibilidades de conocer muchos textos y autores. Se descubren sitios literarios magníficos, amplias bibliotecas, posibilidades de capacitación y de intercambio.

El buen humor y la alegría constituyen buen combustible para motorizar la empresa de promover la lectura. La sonrisa de los chicos, es su mejor recompensa.


© María Alicia Esain


Ésta galería de fotos es un regalo de Hogar Crecer
Y los dibujos, un regalo de Daniel Caminos


Todo lo demás es un regalo de Alibruji y Bibliopeque

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