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Centro Vasco Francés-Buenos Airesko Iparraldeko Euskal Etxea
Primer Concurso Internacional de Cuentos 2012
La Brujería en el País Vasco - Brujas, aparecidos y fantasmas.



Somos porque hemos sido.
Porque somos seremos.


MANDATO


Llegó el cura. Las mujeres de la familia rodearon el ataúd. Se alistaron para rezar. El disimulo era necesario. Repitió mecánicamente las plegarias de la infancia. No quería faltarles el respeto a ellas y a la muerta. Después, se refugió en el jardín, junto a las rosas y la enredadera. Ahí, sí, pudo llorar. El cuerpo todo se transformó en sollozo. El pájaro negro del dolor, se le hizo Irrintzi. Grito vasco ritual

Del fondo del tiempo le llegaba el olor de los bosques y de la tierra. El rechazo a los ritos del catolicismo le revolvía las entrañas… Sabía que nada sería igual. Estaba dispuesta a tomar el lugar de ella, esa mujer pequeña, fuerte, suave, firme… La misma que era ahora, en la muerte, un fantasma rodeado de flores y plegarias…

Amalurra Naturaleza la protegería. Aprendería el secreto de los remedios para el alma. Haría brotar el amor y el consuelo. Sus palabras y sus acciones debían ser reparadoras. Sólo así el mandato ancestral continuaría. La palabra pecado no signaría su destino. Buscaría sólo la voz de Aker Dios de los secretos, el Maestro.

Quería ser Sorgin Brujas . Era la descendiente de un antiguo linaje emanado de la naturaleza. Amalurra había creado esos seres después de parir a la Luna y el Sol. Las personas comunes y ellos tenían el mismo origen. Pero los Sorgin, esos seres mágicos que vivían entre ellos, no tenían la sangre de las criaturas del día. Eran “los de la noche”, los voceros de Amalurra, conocedores de los hechizos del pastoreo y el cultivo. (Del buen parir de las mujeres se ocupaban los Sorsain). Sabían de la importancia del respeto a todo ser vivo.

Cuando nacieron, tenían pies de pato, o cola de gato o caballo, o cuernecitos en la frente. Su maestro, Aker, les enseñó en las cuevas, los conjuros que solamente interesaban a los seres de la noche. También se acostumbraron a esconder sus atributos. Aprendieron a volar. Su lugar es la cara oculta de la tierra, la habitan desde el principio de las memorias. En los Akelarres Reunión ritual de brujas cantan a la luna llena y bailan su danza sagrada. El Macho Cabrío es su guía. Aunque los que vinieron después quieran convencerlas de que ése es el Diablo, las Sorgin saben la verdad. Detrás del velo de niebla que tejen como nadie, esconden en el libro de la Naturaleza todos sus conjuros. Existieron, existen existirán…

Ahora es su turno. Mira sus manos. Son rudas. La coquetería les es ajena. Pero saben acariciar. Pueden hacer de cada comida, una ofrenda de amor. Conoce, además, qué palabras consuelan y reparan. Se sabe fuerte. Está lista. Huele a bosques y cascadas ese rincón de la casa que es su refugio…

*IZENA DUEN GUZTIA OMEN DA
(Todo lo que tiene nombre existe)

SASI GUZTIEN GAINETIK ETA HODEI GUZTIEN AZPITIK
(Por encima de las zarzas y por debajo de las nubes).


*Oración que decían las brujas vascas para poder volar.


PICHINA©2008






¿La nostalgia de haber sido?


DESDE ADENTRO

Tengo hambre de bosques en mis venas,
me devuelve en su azul de lejanía,
el vacío horizonte de la pampa,
la nostalgia verde de Euskal-Herría.

Es de Ultzama la luz que en las tormentas
me trae de bosque el aroma y los rumores.
Y transparenta en silencio la llanura
el espejismo ancestral de sus colores…

Aparece el reflejo del recuerdo,
respiro entonces lo húmedo del roble,
suenan esquilas con su tintinear lerdo…

Voz de trabajos en la hojarasca de Orgi,
viejas estelas talladas en la piedra
como señales de aquellos vascos pobres…



María Alicia Esain-2009


Ésta galería de fotos es un regalo de Hogar Crecer
Y los dibujos, un regalo de Daniel Caminos


Todo lo demás es un regalo de Alibruji y Bibliopeque

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